Es realmente fácil desplazarse por Francia.

En tren

Francia tiene una de las redes ferroviarias más eficientes y cómodas del mundo, en particular gracias a los trenes de alta velocidad (TGV). Es por lo tanto muy fácil desplazarse de una ciudad a otra, incluso en largas distancias: 4 horas de tren solamente separan Marsella en el extremo sur, de Lille en el extremo norte del país (unos 1 000 km).

Gracias al TGV, Paris se encuentra a una hora de Lille o de Orléans, a dos horas de Lyon, de Nantes, de Poitiers, de Rennes o de Dijon, a tres horas de Marsella, de Montpellier o de la Rochelle

En avión

Muchas aerolíneas internacionales o nacionales que salen de cada gran ciudad francesa, permiten llegar a cualquier lugar delmundo .

En auto

Las infraestructuras de carreteras y autopistas son también de excelente calidad, con una red de carreteras secundarias pintorescas que permiten descubrir el encanto de Francia rural, más natural.  

Puedes utilizar en Francia tu licencia de conducir nacional. El límite de velocidad es 30, 40 o 50 km/h en las ciudades, y 90 km/h en carretera y 130 km/h en autopista. Cualquier vehículo motorizado debe tener seguro.   

Transportes en común urbanos

La mayoría de las ciudades implementaron un sistema de red de bicicletas de libre servicio, fácil acceso y económico.

En la mayoría de las ciudades, los transportes en común se hacen en autobús o tranvía. Las ciudades de Marsella, Lyon, Lille, Toulouse y Paris tienen un metro.

El metro parisino, muy extenso, es el medio de transporte predilecto en la capital. Prolongado  por la Red Expreso Regional (RER), comunica Paris y sus afueras (hasta 30 km).

En taxi

Las tarifas de los taxis son estrictamente controladas en Francia y bastante elevadas en comparación a los estándares internacionales. Todos los autos tienen un taxímetro (ojo, los que no tienen uno, son falsos taxis así que evítalos).